Ojos para llorar

 ¡Vete! --me gritaron

y en mi corazón sentí 

una flecha de dolor.

¿No tienen corazón? --contesté

en mi interior. Ya no podía 

llorar más...

Había agotado todas, todas

mis lágrimas. Ya no tenía

ojos para llorar.

Todas las horas de mi

tiempo para mí. 

Todas mis palabras hermosas

para él. 

Todos los lugares de mi pensamiento

para ellos. 

Todas mis sonrisas para

todos los momentos.

¿Qué iba a hacer yo?

¿Quién me iba a ayudar entonces?

El juego ya se terminó. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cena de fin de año

Aquellas canciones

Deseo